martes, 13 de enero de 2015

La Luna Sonriente

Solo toma su vieja chaqueta de mezclilla  y se acerco a la puerta, tomo aquel que llavero que se encontraba en un pequeño Bol junto al perchero que tenia en su sala. Eran apenas el comienzo de una tarde lluviosa, pero a el no le importaba, solo camino bajo aquellas nubes color gris oscuro con la cabeza gacha, mirando sus zapatos negros, los cuales solía usar siempre que el necesitase para sentirse cómodo. Solo caminaba sin emitir sonido alguno, con una mirada tan fuerte que al solo verla te daba a entender todo lo que habías perdido y que no podías recuperar. Con tan solo verlo, podías perder las ganas de vivir en tan solo un instante. El no solía fumar en lo absoluto, mas que raramente en reuniones con ciertos colegas, tal era el caso que si fumaba 2 veces al año ya era decir que el era un vicioso.

Al llegar al final del camino el cual el desconocía por completo, pero en el fondo sabia a donde estaba yendo; solo observo una antigua banca de esas con forma de tronco tanto en el asiento como en el respaldar; solo logro acercarse y ver las diversas firmas románticas, con nombres de tantos jóvenes que se juraron amor eterno y dejaron de verse al final del verano sin mas que un querido "Amor de Verano". Al frente de esta banca con firmar románticas se encontraba el océano, que si hubiera habido sol se vería de lo mas hermoso , sin  duda alguna, pero al solo tener un ambiente lleno de lluvia y cielo oscuro, podías observar lo peor de aquel lugar, olvidado y descuidado por el mundo.

Sin mas, el opto por acomodarse en aquel asiento haciendo caso omiso a su alrededor, ya que a través de sus ojos se podía viajar en el tiempo, y verse a si mismo por aquella orilla, con un panorama totalmente diferente, lleno de vitalidad y con un sol tan radiante que parecía increíble sentirlo tan cerca que te podías tocarlo. Al ver todo eso, recordó el porque anhelaba tanto aquel lugar, y era porque allí se juro a si mismo y aquella chica de los ojos grandes y cabello largo que nunca perdería la fe en si mismo, y que nada podría quitarle eso.

Se perdió en aquella fantasía por unos minutos, de la cual despertó con la sirena de una ambulancia que paso justo detrás de el. Lo cual hizo que reaccionara y llevara su mano al bolsillo derecho de su pantalón y  del cual tomo una foto junto con un trozo de papel que decía

 "Lo siento, nuestra historia termino, así es y así debió terminar, lamento que te enteraras de otra manera; pero aun así prefiero decírtelo yo. Cuidate"

En la foto se podía observar una pareja tomada de la mano, en la cual al reverso tenia un par de palabras las cuales decían: "

"De veras lo siento amigo".

Un segundo después saco otro trozo de papel enrollado en el cual al abrirlo tenia un pequeño texto y un anillo en el cual tenia grabado..... "Nuestra Historia"